Análisis ·
Más de 30 empresas dominicanas participan en Semicon West 2026 para atraer inversión en semiconductores
Una delegación de más de 30 empresas nacionales promueve a República Dominicana en Semicon West 2026, en San Francisco. El ministro Eduardo Sanz Lovatón apuesta al nearshoring; Adozona plantea especializar al país en ensamblaje, prueba y empaque de chips.

Más de 30 empresas dominicanas participan en Semicon West 2026, en San Francisco, California, la feria más importante del mundo para atraer inversiones en semiconductores y manufactura electrónica. El objetivo es presentar a República Dominicana como destino de inversión extranjera en una industria que Estados Unidos busca acercar a su territorio.
La delegación incluye a la Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona), parques como Savanna Free Zone, Parque Nigua y Caribbean Industrial Park, el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) y empresas como Dazi Solar y AXS Capital.
El argumento: cercanía y afinidad
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo «Yayo» Sanz Lovatón, sostuvo que el país tiene una posición estratégica frente a otros socios comerciales, porque Estados Unidos busca abastecerse por proximidad geográfica (nearshoring) y en países con los que comparte un entendimiento ideológico, social y cultural.
«El mundo ha cambiado la manera de usar su cadena de suministros y de su logística. Lo que hace 20 o 30 años venía en lo que llamábamos los tigres de Asia, hoy los Estados Unidos quieren abastecerse de dos conceptos fundamentales: de las costas cercanas, que es lo que se llama nearshoring, y de las costas con las que tú tienes entendimiento ideológico, entendimiento social, entendimiento cultural y por eso es que la República Dominicana está en el ojo de la cadena de suministros del mundo», afirmó el ministro.
Dónde puede entrar el país
La presidenta de Adozona, Claudia Pellerano, explicó que la meta es especializar al país en ensamblaje, prueba y empaque (ATP, por sus siglas en inglés) de semiconductores para el mercado estadounidense, la fase de la cadena que más se apoya en la experiencia manufacturera que ya tienen las zonas francas. Al inicio, las materias primas serían importadas, con el abastecimiento local como meta posterior. Según Pellerano, trasladar el conocimiento manufacturero existente a esta industria sería relativamente fácil, y la inversión extranjera «aportaría a dar un salto importante en la calidad de nuestra infraestructura», además del empleo y del tipo de talento que se forma.
La participación en la feria no lleva anunciados montos de inversión ni cifras de empleo. Su valor está en la vitrina: el país compite con México, Costa Rica y otros destinos de la región por una porción de las fábricas que Estados Unidos quiere tener más cerca.
Fuente: Listín Diario
